Buscando las causas.

Una de las cosas que más me ha torturado siempre, es el no entender el  motivo por el cual un día dejé de ser capaz de producir insulina por mí misma.

Muchos años han tenido que pasar para que entienda lo que hoy os quiero explicar.

¿Qué provoca la diabetes?

Pues hablando en términos claros y  directos: ni puta idea.

Y no es que no lo sepa yo (que podría ser) es que no se sabe con certeza cuál es el desencadenante.

Pero sí que hay varios términos  que conviene aclarar a este respecto y que nos son bien conocidos.

ES AUTOINMUNE

De lo poco que hay claro a día de hoy es que la diabetes es una enfermedad autoinmune.

(Ya empezamos con las palabrejas… Menos mal que aquí estamos para entendernos).

El sistema inmunitario se encarga de proteger al cuerpo de enfermedades e infecciones. Se encarga de cuidar nuestra salud. Pero no es perfecto y, cuando falla y se equivoca (porque se equivoca), la consecuencia es lo que llaman enfermedad autoinmune.

**Os dejo un enlace a un capítulo de una serie maravillosa de mi infancia y que 30 años después aún me ayuda a entender cómo funciona el cuerpo. Sí, mi querida generación de los 80, hablo de Érase una vez… La vida

En resumen, la diabetes viene de un fallo de nuestro sistema inmunitario, porque a pesar de ser un sistema evolucionado y complejo que sabe funcionar, también se equivoca. Errar es humano y que hay más humano que nuestro cuerpo.

¿HEREDITARIA, GENÉTICA O CONGÉNITA?

Aquí es donde para mi gusto está el lío padre.

No sé si a vosotros os han preguntado alguna vez ¿Y quién más tiene diabetes en tu familia? Una sutil manera de preguntar indirectamente, de quién la has heredado. Parece que ante el desconocimiento de la causa, hay que buscar alguien a quien  culpar…

Es un poco complicado de entender la diferencia entre estos tres conceptos. Muchas veces los utilizamos de forma aleatoria y lo entiendo. Llevo tiempo tratando de entender la diferencia y no me resulta fácil, pero alguna hay y vamos a ver si consigo explicarme.

Aquí tenemos una breve explicación pero bastante clara

Enfermedad genética es aquella originada por cambios o alteraciones en el ADN, Una hereditaria es la que se transmite de padres a hijos y una congénita es la que se presenta desde el nacimiento. Hay enfermedades que cumplen con estas tres condiciones.

Os he dejado con el culo torcido, lo sé, yo estoy igual.

Al mirar información sobre diabetes  tipo 1 (no olvidar que de esa es de la que hablamos en este blog) vemos que la definen como genética pero hay que entender que los conceptos anteriores no son excluyente, ser de un tipo no te elimina de los otros.

Entiendo que esté incluida ahí porque la predisposición a la diabetes va en nuestros genes. No la califican como hereditaria porque estrictamente no es trasmisible como tal. En mi caso por ejemplo, no tengo ningún familiar del que pueda decir que la haya heredado, pero en mi ADN todos han aportado. Tampoco sería estrictamente congénita al no ser algo de nacimiento, la predisposición está ahí, pero no la diabetes como tal.

La verdad es que es un lío tremendo todo esto, lo que está claro es que va dentro de nosotros.

FACTORES AMBIENTALES

Y por último la diabetes se achaca a factores ambientales.

Es decir, algo hace que tu sistema inmunitario se le vaya la pinza y como en tu cuerpo está la predisposición en los genes, pues se mezcla todo y voilà, diabetes.

A mí me suena a poción mágica.

Lo del factor ambiental es lo que siempre me ha desconcertado más.

Es casi como si me dijeran que por hacer cruzado un paso de peatones en un día impar de un mes par cerca de un coche cuya matrícula era un número primo con 3 ocupantes y un perro hiciera que mi cuerpo dijera: “a tomar por culo, hoy ataco las células beta, que me han puesto mala cara esta mañana”.

El desconocimiento de este factor me provoca angustia por la aleatoriedad que le supone a mi mente. Y mi mente no encaja bien las cosas a las que no les encuentra una lógica.

Es como si el cuerpo estuviera esperando una señal para atacar al rival más débil.

Y en cierta medida, mientras no se sepa al 100 % la causa, para mí es y será así.

Pero eso también, a la vez que inquietud, me da una paz mental que durante mucho tiempo nunca tuve. Y es que no se podía hacer nada por evitarlo.

El sentimiento de culpabilidad es muy malo y sobre todo es intensamente destructivo. Este sí que ataca al rival más débil, que en situaciones como estas, son las emociones.

Por eso veo tan necesario entender toda esta amalgama de términos y poner en valor que es algo inevitable, porque la mente puede ser un enemigo muy duro y genera ideas que, ante la falta de información, convierte en realidades absurdas que destruyen lentamente el interior de las personas.

Quizá ese factor ambiental aleatorio algún día se aclare, pero hasta entonces, hay que saber que ya estaba escrito que esto iba a ser así.

Yo no soy de dar lecciones, no es mi estilo, pero desde mi experiencia os digo que me hubiera gustado que alguien me hubiera dicho todo esto y no solo a mí, a mi familia y a toda la gente que en algún momento se ha torturado pensando qué había pasado y por qué.


Como siempre estáis invitados a dejar vuestros comentarios abajo tanto para alabarme el gusto como para ponerme a parir. Todos sois bien recibidos, salvo el spam. 
Nos leemos entre pinchazos. Besos dulces


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