Después de tres semanas en casa creo que ya tengo conocimientos suficientes como para hacer este manual que nos ayude a la supervivencia en tiempos de confinamiento (que no cuarentena, al menos en mi caso)

Mi cabeza nunca ha estado muy en su sitio, así que lo de tener que aguantarme 24 horas al día le ha dado alas y ahora que ha cogido ritmo cualquiera la detiene.

Así que os dejo unas recomendaciones básicas para que no os pase como a mí y podáis conservar la cordura.

Deja de limpiar.

Lo sé, es muy entretenido y ayuda bastante a que se pase el tiempo de forma ágil y además, nunca viene mal una limpieza a fondo. Totalmente de acuerdo. Pero una, no 17 cada día. Estás limpiando sobre limpio. Como sigas barriendo y fregando con ese brío y tantas veces el suelo vas a acabar en la casa del vecino por el desgaste. Y te recuerdo que eso es trampa, si no te cae bien tu familia, piensa que peor es estar solo y caerte mal. El vecino no tiene culpa de ello. Además te podrían multar y no es barato.

Hazte con un calendario y ve tachando los días.

Puede parecer que es como contar los días de agonía, pero en absoluto. SI algo he aprendido estas tres semanas es que la noción del tiempo me ha cambiado y no tengo ni puñetera idea de qué día es. Y desde aquí os digo que no es bueno no saber en qué día vives, primero, porque se te olvida que es jueves y no publicas tu entrada semanal y segundo porque como trabajes en casa, no te va a hacer tanta gracia darte cuenta de que es sábado y estás delante del ordenador dispuesto a trabajar. Menudo agobio pasé pensando que me había dormido. Luego el agobio dio paso al sentimiento de ser la persona más imbécil de mi casa.

Cuidado con innovar en la cocina.

También es buen momento para cocinar, tenemos más tiempo y siempre es bonito descubrir nueva opciones, pero cojones, sal de la web de postres y entra en la de verduras, al menos de vez en cuando. Que ya ni te pregunta la web si aceptas las cookies por si te las comes. Qué mejor momento que est para descubrir recetas sanas, que por falta de tiempo no va a ser. Y de verdad, que el brócoli tiene muchas posiblidades.

Vístete.

Los expertos recomiendan que no te quedes todo el día en pijama y que mantengas ciertas rutinas. Estoy muy de acuerdo, pero sobre todo porque el pijama engaña, es muy traicionero. Cada 3 días (mínimo) intenta entrar en tus vaqueros favoritos. Y recuerda que unos vaqueros no tienen que quedar como la piel del chorizo y menos cuando son anchos. Por favor, que tienes que salir por la puerta, que esa no cede.

Cuidado con las películas de Tim Burton.

Si algún día te paras delante de la televisión y ves que están poniendo una película de Tim Burton tienes un problema. Es tu reflejo, tu televisión está apagada y lo que ves es tu propia imagen. Esas ojeras, esos pelos con vida propia, es tez blanca no es Johnny Deep, eres tú. Estás a punto de tocar fondo. Si enciendes la televisión, este problema se soluciona. Aunque también si te peinas. Ahí te lo dejo como sugerencia.

Hazte amigo del espejo.

Ahora que estás a punto de presentarte al próximo casting para una película gótica y que apenas reconoces la persona que eres, puedes aprovecharlo si vives solo para hablarte delante del espejo. Te mimetizarás perfectamente con esa persona ojerosa y además le puedes poner la voz que más te guste.  Y difícil será que discutáis. Apuesto lo que sea a que pensáis igual.

Desinstala la app del tiempo del móvil.

Hazlo sin miedo. En este momento no necesitas saber si te hace falta abrigo o no. ¿Qué mas da si llueve? En casa no te vas a mojar. Además así tienes un motivo para levantarte con alegría. Verás que sorpresa cuando veas que está nevando y tú tendiste ayer la ropa y no la recogiste. Emociones aseguradas.

Ve películas de catástrofes.

Ahora que eres un experto en el comportamiento humano ante una situación de crisis, ya puedes criticar con conocimiento de causa las reacciones de esas personas. Será un experto en gazapos. Y si en el supermercado queda papel higiénico o cerveza sabes que para esa película no se han documentado bien. De aquí a Hollywood como crítico de cine estás a un paso (pena que no puedas salir de casa)

Ten a mano papel y boli.

Con esta situación no solo nos ha dado por limpiar sobre limpio, sino que también hemos decidido poner todo en orden. Si como yo, eres una persona acostumbrada a tener todo a mano (mi madre dice que está todo en medio, pero yo no lo veo igual) una vez que pase a estar en un cajón olvidarás para siempre donde lo pusiste. En verdad lo olvidarás hasta el día siguiente de que lo necesitaras, que será cuando aparezca en el cajón en el que lo pusiste en tu afán organizativo.

Y por último y no por ello menos importante, la mejor recomendación de todas es quédate en tu puta casa.

Esto es una mierda como un castillo, todos lo sabemos, pero hay que hacerlo cojones. No podemos permitir que esto se siga extendiendo. Sabemos que existen grupos de riesgo (los de la diabetes somos muy conscientes de ello) pero no os mintáis a vosotros mismos, todos somos parte de ese grupo de riesgo. Aquí no hay garantías de nada y no podemos arriesgarnos y mucho menos poner en riesgo a otras personas. Es nuestra responsabilidad. Y sobre todo, es algo que está en nuestra mano.

 No me voy a poner a opinar sobre la gestión que se ha hecho de esta crisis en otros niveles (la tengo pero la guardo para mi), pero cuando hay cosas sobre las que sí tenemos poder de decisión, y en este caso, podemos decidir quedarnos en casa, podemos decidir prescindir de esos besos y abrazos que tanto echamos de menos, podemos prescindir de esa cañita en una terraza mientras el sol nos da en la cara.

Yo decido prescindir de todo ello porque cada día que paso en esta decisión es un día menos para recuperar todo eso. Pero lo que no podré recuperar es a la gente que se vaya por el camino. Eso es irrecuperable.

Si tu mente te está volviendo loco por tanto encierro, recuerda preguntarle al corazón, seguro que te dice “quédate en casa, por ti y por todos”.

Y si os aburrís mucho, siempre me podéis escribir en los comentarios, que a mi me hace mucha ilusión 🙂

También podéis compartir que es gratis y así llevamos la diabetes más lejos (tenéis los botoncitos por aquí para que sea más fácil 😉

Nos leemos entre pinchazos. Besos dulces.


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