Aprovechando el confinamiento

La verdad es que estas semanas se van llevando como mejor se pueden y dado que la única compañía que tengo es la de la diabetes, he decidido que para conocerla mejor la voy a someter a pruebas de estrés y voy a experimentar con ella.

En mi vida diaria, no suelo tener el tiempo que me gustaría para poder entenderla. Nos vamos llevando. Tenemos rachas mejores y rachas peores. Una relación de adaptación, pero nunca de sometimiento, por supuesto.

Ahora que tengo 24 horas de lo que yo llamo “entorno controlado” nos estamos retando a ver cómo reaccionamos en diferentes circunstancias.

Aunque en mi día a día sin confinamiento, siempre llevo todo el material que necesito para solucionar cualquier imprevisto, hay cosa que no puedo controlar que me conllevan mucho estrés y que no ayudan a tener un mejor control.

Además estoy descansando más y los problemas de sueño que me acompañan habitualmente, están bastante controlados, por lo que puedo decir que ahora solo tengo que observar con calma este bendito cuerpo mío y sus reacciones.

Por eso estoy jugando con mi diabetes, porque eso es lo que es, un juego. No estoy haciendo una tesis doctoral ni investigando, ni aprendiendo, eso son las consecuencias directas de este juego mío al que he llamado ¿Y si?

¿Y si?

El nombre ya es bastante revelador y las reglas son sencillas, observo  mi diabetes en unas condiciones y lo que pasa ¿y si…?

Pero por muy sencillas que sean las reglas, los preparativos tienen algo más de miga.

Para poder jugar al ¿y si? hay que planificar cada momento del juego antes y tener a mano papel y boli (también sirve el formato digital, pero yo es que soy muy tradicional).

Y lo primero que hay que planificar es la lista de la compra. Si quieres saber cómo te afecta un alimento concreto, será necesario que lo tengas en casa así como todos los demás aderezos que necesitará ese plato rico.

Preparar un menú. En mi caso es muy necesario porque por ejemplo no voy a prepararme un arroz un día que trabaje hasta las 19.00, eso no me deja la tarde libre para experimentar a mi gusto. Si acabo a las 19.00 soy más de preparar verduras que me ayudan a controlar mejor las post pandriales teniendo en cuenta que después de comer me paso 3 horas más pegada a la silla.

Si como a mí, no te gusta cocinar este juego es perfecto ya que cocinando para varios días, puedes hacer las pruebas seguidas. Ejemplo del arroz, yo lo hago en el robot de cocina y como mínimo me sale para 3 días, así que puedo probarlo ¿y si hago ejercicio 1 hora después de comerlo? ¿Y si espero 2? ¿Y si utilizo Fiasp en lugar de Novorapid?

Aunque el menú pueda resultar repetitivo, siempre se puede combinar con un postre diferente o cambiando la proteína que lo acompaña o ¿y si no lo pongo nada de proteína?

Y al final de todas estas pruebas con mi PDA (papel de apuntar), Tablet, Excel o lo que más rabia me dé en ese momento, voy comparando y viendo qué le sienta mejor a mi diabetes. Por ejemplo he descubierto que los yogures griegos no son para mí. Vaya picazos a las 3 horas comparado con un yogur natural. Anonadada me quedé.

Lo bueno de este juego y de su sencillez es que se adapta a todo el mundo y a todas las diabetes, al final es un reto de cada persona para con su diabetes.

Yo estoy jugando mucho con hacer deporte, no hacerlo o hacerlo a diferentes horas. También estoy jugando mucho con los tiempos de espera, son mi gran talón de Aquiles porque normalmente no tengo esa opción por mi día a día salvo los fines de semana y ahora puedo aprovechar para entenderlos mejor.

Y como buen juego, por supuesto, tiene una expansión, que se llama “Entrenando el ojo”. Después de ver el webinar de Serafín Murillo: Aprende a controlar tu alimentación vi que todo esto lo podía llevar a un nuevo nivel tratando de calcular a ojo los HC de alimentos que ya conozco para luego comprobar hasta qué punto me he acercado pesándolo.

Lo admito, soy mala hasta en los juegos que me ideo para pasar el tiempo y eso que no compito contra nadie. No tengo muy bien entrenado el ojo y creo que ese error lo arrastro desde hace tiempo sobre todo con el pan. Menos mal que ha llegado el confinamiento para agudizar la vista y poder coger tablas en un ejercicio tan importante, perdón, juego, es un juego, no un ejercicio.

Creo que este estado me va a venir bien para conocerme mejor en todos los aspectos incluida la diabetes y encima como ventaja añadida voy a poder jugar juegos educativos que me van a enseñar muchas cosas útiles para cuando  pueda volver a poner los pies en la calle

¿Os animáis a jugar una partida conmigo?


Como siempre estáis invitados a dejar vuestros comentarios abajo tanto para alabarme el gusto como para ponerme a parir. Todos sois bien recibidos, salvo el spam.

También podéis compartir que es gratis y así llevamos la diabetes más lejos (tenéis los botoncitos por aquí para que sea más fácil 😉

Nos leemos entre pinchazos. Besos dulces


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