Fin de semana para el olvido.

Por muy mal que suene, no lo es en absoluto. Muy de vez en cuando necesito un “fin de semana para el olvido” en el que la diabetes aunque sigue estando ahí y sigue presente, la dejo en un cómodo segundo plano y en primer plano, estoy exclusivamente yo.

A nivel psicológico la diabetes siempre me ha hecho mucho daño. No he sabido llevarla bien y esta guerrera azul ha perdido muchas batallas. No sé si he llegado a la depresión, ningún psicólogo me la ha diagnosticado como tal, pero no hace falta que lo hagan.

depresión diabetes olvido

He estado muy cerca, en el borde diría yo, haciendo equilibrios para no hundirme en mí misma.

He querido dejar de luchar, de hecho ha habido épocas de mi vida en que lo he hecho, he tirado la toalla con mi diabetes y me he dejado arrastrar.

Mirando con perspectiva, me considero una persona afortunada en este momento de mi vida. He tenido la buena suerte de que a lo largo de ella han ido apareciendo personas en el momento justo, ni antes ni después, aparecían ahí cuando necesitaba un revulsivo que me espabilara.

En esta lista hay mucha gente, médicos, familiares, parejas, profesores, amigos e incluso enemigos. Cada uno ha dejado su huella en mí de alguna manera, para bien y para mal  y cada uno a su manera, me ha ayudado.

Ningún camino es fácil, así que no me voy a poner medallas que no me corresponden. Todos nos encontramos piedras, con diabetes y sin ella, la diferencia es cómo decides enfrentarte a cada una de ellas.

fases duelo olvidoDespués de lo que a mi juicio han sido muchas piedras, creo que ya he tomado todas las actitudes posibles antes ellas. Si conocéis las fases del duelo, hay cierto paralelismo en ellas, aunque en mi caso por lo menos no ha sido algo tan lineal, ha sido más circular e incluso aleatorio.

No me quiero centrar en el pasado, siento que, aunque estoy en una fase de aceptación en la que me siento bien conmigo misma y con lo que hago,  centrarme en la parte negativa en este momento no me ayudaría de ninguna manera.

Sé que ha estado ahí y también sé que no quiero volver a ella, es lo importante. Quizá algún día sea capaz de contaros alguna cosa, pero hoy no es el día. Y esta vez no es por hacerme la interesante por mucho que me guste, prometido.

Que me disperso y se me olvida lo que os quiero contar realmente.

El caso es que después de muchas piedras, he conseguido aprender mucho y lo que antes eran rocas enormes ahora son pequeñas chinas con las que me resulta más fácil lidiar diariamente.

piedras dificultades diabetes olvido

He aceptado lo que conlleva tener una vida con diabetes y llevar el páncreas en el bolso. Aunque en el pasado haya caído en el olvido por voluntad propia, en el presente tengo mejor asumido que esto es así y más me vale hacer las cosas bien para no ir a mal.

Os preguntaréis entonces qué supone un fin de semana para el olvido como reza el título del post.

Sencillo, en mi día a día, la diabetes y mi “confort” personal son dos cosas que cuido y que están totalmente a la par. Igual que cuento los hidratos de carbono antes de comer alejo de mi vida a la gente tóxica. Igual que me miro el azúcar continuamente, cambio el concepto de “tengo que” por el de “quiero”

Al final del día para mí es tan importante saber que el azúcar ha estado controlado como saber que he sido coherente conmigo misma y me puedo dormir con la conciencia tranquila.

conciencia tranquila olvido diabetes

No me defino como una persona espiritual, pero sí que doy gran importancia al terreno emocional en mi vida. Al final convivo con mi conciencia las mismas horas que con mi diabetes. Y ambas se merecen ser cuidadas.

Como siento que hay momentos en que la diabetes en cierta medida me ataca emocionalmente, muy de vez en cuando, la dejo un paso atrás y me centro en mi misma.

Si habéis visto Instagram este fin de semana pasado, he estado por Asturias  (es como mi segunda casa) con un grupo de amigos. ¿Y que hay más típico y tópico en Asturias que la sidra, las fabes y el cachopo?  Creo que nada y si lo hay, no me gusta tanto como ninguna de estas tres cosas.

Sé perfectamente que tienen hidratos de carbono a cascoporro, que las raciones son como para ponerte medio bolígrafo y andar escaso y sé que el alcohol no es precisamente compatible, pero ¿sabéis qué? No me ha importado. He comido y bebido según mi hambre y mi sed.

Vaya locura podréis pensar. Dejar en el olvido la diabetes. En absoluto. Un segundo plano no se supone que no me haya pinchado ni mirado el azúcar o contado raciones. Es otro concepto. Es tratar de hacer las cosas bien, pero sabiendo que si salen mal, no me voy a llevar las manos a la cabeza. No voy a analizar qué ha podido pasar para estar alta o baja. Evidentemente voy a tratar de evitarlo, pero con la conciencia tranquila si todo no va bien.

Muchas veces me cuesta entender el comportamiento de mi cuerpo. Soy una persona que adora la lógica y todo lo que implica por lo que asumir que haciendo lo mismo los resultados son diferentes, en muchas ocasiones me desespera un poco.

alicia via de escape

De vez en cuando, cual Alicia en el país de las maravillas, necesito una vía de escape de tanto control y este fin de semana pasado lo tuve.

No os toméis esto como una recomendación ni nada parecido. Ya sabéis que esto no es un blog médico ni nada similar. Aquí me podéis conocer a mí y mis experiencias. Me gusta enseñar cosas desde mi punto de vista, pero nunca haré ningún tipo de recomendación. Prometido.

 

Cada uno somos un mundo, tanto físicamente como emocionalmente y nadie mejor que nosotros nos conocemos por lo que cada uno siempre será libre de elegir lo que hacer.

Y ahí está la clave de este post. Me ha costado años y muchas lágrimas llegar al punto en el que estoy. No sé si es el mejor, pero sé que es el mío. He podido aprender que la vida está llena de elecciones y al final mi gran lección ha sido ser consecuente con las mías, en lo bueno y en lo no tan bueno.

 

fin de semana para el olvido

Un pedacito de Asturias. Maravillosa Asturias

Como siempre estáis invitados a dejar vuestros comentarios abajo tanto para alabarme el gusto como para ponerme a parir. Todos sois bien recibidos, salvo el spam.

Nos leemos entre pinchazos. Besos dulces


2 commentarios

Lidia · 31 agosto, 2018 a las 16:39

Me han emocionado tus palabras.

    LadyBlue · 31 agosto, 2018 a las 16:54

    Muchisimas gracias. Hay veces que cuesta abrirse, pero con saber que mis palabras le llegan a alguien me siento inmensamente agradecida

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