Hablando se entiende la gente, o no…

El uso del lenguaje puede ser un gran aliado o un gran enemigo.

Una misma palabra, frase, expresión, cambia mucho dependiendo de quién la dice, quién la escucha, el momento, el lugar y muchas otras variables que se escapan de nuestro control.

Cuando, como emisor de un mensaje, haces llegar al receptor la idea de forma clara y ambos entendéis lo mismo, es una gran victoria verbal de la que te puedes sentir orgulloso. La comunicación eficaz es un arte complicado.

comunicación. emisor y receptor de un mensaje. escucha activa

¿Pero qué pasa cuando tu mensaje es recibido de manera diferente? Pues que te puedes echar unas risas o empezar una guerra.

¿Qué te viene a la cabeza si te digo “no hay huevos”?  Es evidente que ante la falta de contexto puedes ir directo a comprarme una docena o empezar a prepararte para una loca aventura descabellada ideada por esta cabecita loca.

En este caso, solo yo lo sé y voy a ser tan mala de dejaros con la intriga…

Ya dije que la comunicación es un arte que no es fácil de dominar y mucho menos hacerlo de manera eficaz.

Cuando hablamos de diabetes, muchas veces usamos términos que aún teniendo un contexto y un significado claro, la falta de experiencia en este mundo, hace que el entendimiento no se llegue a dar.

Lo veo claramente en mi día a día cuando nos juntamos en  grupo y estamos las dos de la diabetes, por las caras que hay alrededor nuestro, muchas veces siento que hablamos en gorgonita y eso que la gente de nuestro alrededor controla bastante.

persona enfadada gritando
mala comunicación

Pero ricemos más el rizo de la comunicación y pensemos en aquellas palabras de uso común y  uso diabético cuyos significados nada tienen que ver.

Pues aquí nacen situaciones surrealistas muy variadas que pueden hacer que tu día de un giro de 180 grados poniendo todo patas arriba.

Ya sabéis, si os habéis dado un paseo por el blog, que me encanta hacer listas y hoy os traigo una nueva a raíz de malos entendidos lingüísticos diabéticamente hablando.

Estoy de bajón

De tu boca sale una frase: Estoy de bajón. Te has notado raro y has comprobado lo que ya sospechabas, hipoglucemia al canto.

Lo que tus oídos reciben a cambio: vale que es martes y que aún falta mucho para el fin de semana pero no es para tanto, si es que tienes hasta mala cara. Anímate que ya falta poco para salir del trabajo.

Así es imposible remontar, ¿sabéis lo difícil que es tomar nada cuando te estás riendo a boca llena?

bajon de azucar
bajon de animo 
chica mareada po hipoglucemia

No encuentro el bolígrafo.

Hora de comer, te miras el azúcar, calculas cuantas unidades te tienes que poner, metes mano en el bolso, empiezas a buscar, sigues buscando, ya tienes el codo metido en el bolso en tu desesperación por encontrar la insulina y de tu boca sale un desesperado: no encuentro el bolígrafo.

boligrafo insulina
boligrafo bic

Lo que tus oídos reciben: toma, espero que no te importe que sea negro, el azul no lo encuentro yo tampoco.

En eso le doy la razón, el que no encuentro también es azul, pero creo que no usamos los bolis para lo mismo.

Tengo hipo.

Sudores, temblores, piel blanca como el papel, alguien te dice: tienes mala cara. De tu boca sale: si, es que tengo hipo.

Lo que tus oídos reciben: Buh!!! ¿Se te pasado? Si no, intenta aguantar la respiración, a mí es lo que mejor me funciona.

Mi mente: me quiere matar, es un hecho.

como corregir una hipoglucemia y como eliminar el hipo

Vaya subidón

Sed, cansancio, mal humor. Confirmas lo que sospechabas, el glucómetro marca 300. De tu boca sale: Vaya subidón.

Lo que tus oídos reciben: lo ves, si es que una vez que se pasa el martes se te cambia el humor. Mañana más subidón que ya es viernes.

Mi mente: que quiten a esta persona de mi lado, me quiere matar y encima sufriendo.

Subidón de azucar
Azucarillo en un cohete espacial 
Neng de castefa

Llevo una bomba.

Creo que aquí sobra cualquier explicación porque habla por sí sola 😉

Personalmente no es una frase que pueda decir a día de hoy (mañana quizá, la vida da muchas vueltas) pero en el presente yo soy aún de bolígrafos azules.

A veces, cuando  veo algún comentario de algún usuario de bomba mi mente se pone en modo disperso y me pregunto cómo será llegar a un control de seguridad de un aeropuerto y que te digan:

  • ¿Qué lleva usted ahí?

Y responder:

  • Llevo una bomba…

En mi mente la situación es graciosa, pero mi mente funciona como funciona, pero si lo miras desde un punto de vista serio (yo no tengo de eso) puedes meterte en un lio que aunque se soluciona rápido, no hay más que explicar las cosas y digo yo que no será la primera que ven, y para adelante, pero las caras de la gente que no sabe que hay bombas de vida como son las de insulina, tiene que ser de auténtico pavor.

Bomba de insulina y raton con dinamita

Si es que la diabetes complica la vida en todos los aspectos, hasta a la hora de que nos entiendan….



Como siempre estáis invitados a dejar vuestros comentarios abajo tanto para alabarme el gusto como para ponerme a parir. Todos sois bien recibidos, salvo el spam.

Nos leemos entre pinchazos. Besos dulces.


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