Si me habéis hecho un poco caso por Instagram estos días (y si no es así, no sé a qué estáis esperando…)  sabréis que esta semana me voy de vacaciones.

 

(Os presento mi baile de la alegría vacacional)

 

En esta ocasión mi destino es Polonia, así que allá que me voy a disfrutar de un país al que me parece que tiene mucho por descubrir y qué contar.

Preparar un viaje, no es una tarea fácil, yo me vuelvo loca sólo para elegir la ropa, desde una semana antes estoy mirando el tiempo en destino (el año pasado en Praga me achicharré viva, y gracias a  los “por si acaso” sobreviví a ese calor, meter un pantalón corto en el último momento fue todo un acierto, hasta morena volví)  así que aprendida esa lección, toca estudiar costumbres, horarios, historia, qué ver, cómo moverte y demás. Vamos, lo que hace todo hijo de vecino…

Los que viajamos con el páncreas en el bolso, que somos muchos, tenemos alguna que otra preocupación más aparte de llevar ropa que conjunte y una chaquetilla por si hace fresco (que también las tenemos, no os penséis que sólo llevamos insulina en la maleta…) la coquetería no está reñida con el páncreas.

Una vez elegidos mis mejores trapitos, preparado un neceser de baño como si me fuera un mes y elegidas las zapatillas más cómodas que tengo (mi intención es no parar más que para comer, que hay mucho que visitar) toca ponerse  azul y empezar a pensar con el páncreas.

Lo primero, la documentación. Tiendo a ser un poco exagerada con todo, por mucho que diga que quiero viajar ligero y no llenar la maleta de “por si acasos” no lo cumplo ni en esto.

Lo básico e imprescindible que todos tenemos que llevar:

+DNI

+ Tarjeta sanitaria europea

+ Informe médico en Castellano / Inglés.

Con esto ya tendríamos suficiente, pero como no me fío y junto con el páncreas en el bolso llevo el despiste en todo mi cuerpo, también me llevo:

+ Pasaporte (innecesario en la UE) + Carné de conducir (no cojo el coche aquí imaginaos allí) + Tarjeta de la seguridad social de aquí (¿y la europea?…) + Tarjeta del seguro privado (ya que lo pago, la paseo por Europa, que vea algo más que mi cartera) + Informe médico (en castellano sólo, que tiene dibujos y es muy cuqui) + Tarjeta de la fundación de la diabetes (por darle como oficialidad al asunto)

En este momento estáis pensando lo lógico “Vaya cartera grande tienes” pues no, también llevo dos carteras…

 

Una vez preparada la documentación, toca preparar las “diabeherramientas”. En mi caso soy de la antigua escuela, ni bomba de insulina ni dispositivo de medición continúa (intenté hacerme con el freestyle para estos días, pero ya sabéis el panorama que tenemos en estos momentos…).

Así que toca meter en la maleta:

+ Novorapid

+Tresiba

+ Glucómetro.

+ Agujas

+ Lancetas

+ Eutirox

Eso sólo para la diabetes, porque luego también me llevo Ibuprofeno como si no hubiera un mañana y el Loette.

Lo normal en estos casos, es llevarlo todo por duplicado y, salvo el glucómetro que sólo tengo uno, aquí la mendas se vuelve loca del todo y lo llevo por triplicado, por eso de la “peace of mind” que tan de moda está últimamente.

En este viaje llevamos 3 piezas de equipaje en cabina, así que un kit para cada una. Eso sí, a repartir después de pasar el control de seguridad que yo ya estoy acostumbrada a dar explicaciones…

A día de hoy, no he tenido problemas en ningún control de seguridad, pero me suelo poner bastante nerviosa, sobre todo en destino por el cambio de idioma, al final con el inglés te entiendes sin problemas, pero temo el día que la cosa se pueda poner seria, porque ahí entro en hipoglucemia segura, de esas que llegan de repente y aunque normalmente las tenga asintomáticas, esas voy notando como cae en picado desde el primer momento.

En este punto entra el kit salvavidas que también hay que llevar… Como los zumos no pasan el control de seguridad (comprobado) me cargo de glucosa (formato gel o tabletas)  y luego azucarillos (si me junto con Juan Valdés nos hacemos con el monopolio del café dulce sin duda). No, no viajo con Glucagón. Motivo: no tengo. Motivo: no lo hay. No me he visto con la necesidad de usarlo en 25 años, por lo que después de tirarlo infinidad de veces caducado, mi madre dejó de comprarlo y yo he seguido con la costumbre. No es la mejor opción, ni la recomiendo, pero lamento ser portadora de malas noticias, soy una persona y tengo muchos defectos L

Luego están mis colofones diabéticos en cuanto a la preparación de un viaje: informarme sobre la comida del destino (madre mía que difícil me lo va a poner Polonia, vaya comida hipercalórica y con patata en las patatas)  y apuntarme las palabras claves de la diabetes en el país de origen.

Muy útil la verdad.

Con todos mis kits preparados, ya sólo me queda coger la cámara,  cerrar la maleta y poner rumbo a Madrid, para coger mi vuelo a Cracovia.

Antes os he dado una mala noticia, pero ahora tengo una peor, la semana que viene no habrá entrada. Dejad de llorar, yo también os voy a echar mucho de menos, pero la espera tendrá recompensa, prometido.

Y que no desaparezco, que estaré por Instagram subiendo fotos (sin ánimo de provocar envidia alguna….). Si aún no me seguís podéis hacerlo en @galletasconveneno

Esta semana la voy a dedicar a disfrutar, sin presiones, a ver lugares cargados de historia. Soy una “enamorada” de las II Guerra Mundial y este viaje lo tengo en mi cabeza desde siempre y ahora por fin tengo la oportunidad y además voy con la compañía perfecta.

Aunque no me funcione el páncreas, mi vida si funciona y la quiero vivir al máximo, sé cómo cuidarme y aunque sea difícil, no me voy a parar porque lo haya hecho una parte de mi cuerpo.

Por cierto, no puedo dejar de recomendaros el podcast que tiene @donsacariono en iVoox en su canal La enfermería de Sacarino. Lo tenéis en el enlace https://www.ivoox.com/4-viajes-audios-mp3_rf_25966096_1.html

También tiene una entrada que me gusta mucho @republikadiabetes a este respecto en su web https://republikadiabetes.com/pongo-la-maleta/

Y por último si necesitáis un modelo de certificado médico, tenéis uno en la web de la Fundación para la Diabetes http://www.fundaciondiabetes.org/general/material/70/modelo-de-informe-medico-si-viajas-fuera-de-espana

Espero que disfrutéis de las vacaciones, yo lo intentaré esta semana.

Nos leemos entre pinchazos. Besos dulces

 


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