Querido Papá Noel:

Lo primero es presentarme, ya que como normalmente les escribo a los reyes magos, probablemente no sepas quién soy. Mi nombre es Marta y soy una persona como otra cualquiera que le gusta la Navidad.

Tengo una peculiaridad en mi cuerpo, y es que mi páncreas no funciona correctamente y eso hace que tenga diabetes.

pancreas pidiendo celulas beta a santa claus

No pienses que te voy a pedir un páncreas funcional, eso ya lo hice en la infancia y adolescencia y no debí poner bien la dirección porque lo único que recibía eran calcetines y pijamas. Me venían muy bien, pero no era lo mismo la verdad.

Te escribo pronto porque sé que en breve vas a estar muy liado con las cartas de los peques y prefiero adelantarme un poco para que no tengas excusa de que no te ha dado tiempo a leer (soy la reina de las excusas, así que no me la vas a colar).

Voy a ser directa, quiero me traigas paciencia. Pero no un poco, la quiero a kilos y si no te pesa mucho, casi mejor toneladas.

Mi día a día es estresante de por sí, trabajo en atención al cliente. Imagina que todos los días para ti fueran 26 de diciembre, quejas y más quejas en todo momento. Pero no te la pido para eso (si me sobra también la usaré ahí, yo no tiro nada) es que lo de tener diabetes es un ascazo.

Cada día tengo que tener en cuenta hasta el más mínimo detalle para tratar de mantener mis niveles de glucosa en rango y sinceramente llega un momento en que me dan ganas de mandarlo todo a la mierda y dejar que todo el castillo de naipes que empiezo cada al día al despertar, se caiga.

No entiendo mi cuerpo, cada día me reta a hacerlo y digo me reta porque cada día es diferente al anterior. Ojalá fuera cada día, al menos sabría de qué rollo va en algún momento, es que cambia cada minuto.

Me gustaría decir que estoy acostumbrada, que lo llevo bien, que me adapto y todo eso, pero es que llega a puntos que me trolea (y en eso también soy experta, así que reconozco un troll a la legua).

Seguro que estás pensando que soy una quejica y que no es para tanto, que tampoco lo llevo tan mal. No lo llevo tan mal a base de tomar muchas decisiones, hacer muchos ajustes, revisar mucha información y estar a todas horas pendiente de la diabetes. Y me canso mucho.

Quiero tener más paciencia para compaginar mi diabetes con mi vida.

Me cabrea que de repente intente hablar y se me atasquen las palabras. Se avecina hipoglucemia.

gato efecto bucle

Me enfada enfadarme sin medida porque tengo una hiperglucemia y estoy con lo que lo llamo efecto bucle.

Me estreso tratando de adivinar que vendrá después de todos y cada uno de mis actos…

Y esa paciencia solo la necesito para mí. Luego tengo que lidiar con tópicos y con intentos de asesinato, porque me preguntan dónde llevo la insulina cuando me ven en hipoglucemia. O me preguntan si estoy bien porque me han visto ponerme insulina antes de ponerme a comer.

Se me está agotando y lo peor es que lo pago con los que me quieren y me quieren cuidar y eso es injusto para ellos.

No quiero estar todo el día nerviosa porque lo que me hace mi cuerpo ni por lo que me dice la gente.

Por eso humildemente, y sabiendo que está en tu mano, te pido más paciencia, porque ya me queda poca y necesito reservas.

Porque dejar de  luchar cada día no está en mis planes pero quiero hacerlo de manera más calmada y menos estresante. Por cierto, el estrés también me altera el azúcar.

Y si no lo haces porque crees que me lo merezca, lo intento por la envidia, porque para tu información, mis queridos reyes magos a los que escribí también, me han traído lo que les pedí, que fue la MCG, lo van haciendo por fases, porque la pedí para todos, pero ellos al menos están cumpliendo.

Yo ahí te lo dejo…


Nos leemos entre pinchazos. Besos dulces


0 commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecisiete − dieciseis =