No sé qué ha pasado estas últimas semanas pero parece que el destino se ha empeñado en juntar a todos los Maestros liendre a mi alrededor.

Lo primero, vamos a definir qué es un Maestro Liendre. Dice el dicho popular que es aquel que de todo sabe y de nada entiende. También se les conoce como listillos, enterados, sabelotodo, sabihondos y un largo etcétera que mejor no detallo que sino alargo esto más de lo necesario.

Hace unos días, estaba felizmente en la cafetería del trabajo esperando para sacar un café y un compañero me hizo el siguiente comentario: Ya se lo decía yo a éstos, que tú tomas el café solo porque la leche en polvo es un 25% de azúcar. Educadamente le dije: no, tomo el café con leche, pero con leche de caja, porque ese es el sabor que me gusta.

Comida con compañeros de trabajo. Llega el sorbete de limón y oigo a lo lejos: ¿me lo puedo tomar yo? Es que tiene azúcar y tú no te lo tomarás. Nuevamente, de manera muy educada y bebiendo un trago, le dije: tranquilo, que llevo la insulina en el bolso. (Conste que esta persona fue la misma que la de la leche en polvo)

Pues ahí no se queda la cosa, otro día en el trabajo, misma semana, cuando hay un cumpleaños la gente trae algo para comer todos los compañeros. Lo normal es que traigan algún tipo de galleta, pasteles o similar. Pues teníamos un cumpleaños con su correspondiente ágape y tengo que volver a oír “tú de esto no puedes comer”. Ya ni se molestan en preguntar, directamente me lo afirman. Ahí ya ni fui educada, directamente levanté la mirada y no fue necesario nada más. (Esta vez no fue la misma persona)

No pido que la gente sepa lo que yo sé de la diabetes, ni nada parecido, pero por favor, deja de decirme lo que puedo y lo que no puedo comer. Primero, no es asunto tuyo. Segundo, no tienes ni idea de lo que estás hablando. Tercero, mejor quedar como tonto una vez preguntando que el resto de tu vida por no haberlo hecho.

Lo que me jode de estas situaciones es que para colmo cuando intentas explicar en qué consiste esto del páncreas no funcional, te miran con condescendencia y ni siquiera escuchan. Tienen metido en la cabeza que no podemos tomar azúcar, pero no saben nada acerca de HC y esa misma persona que te dice que no puedes comer galletas te está diciendo la suerte que tienes porque también hay tortilla de patata.

De verdad Maestros Liendres, el secreto para no demostrar que no sabes de lo que hablas, está en preguntar y escuchar las respuestas. En no dar por supuesto que sabes de diabetes porque el primo del vecino de tu cuñado tenía diabetes (aunque no sepas ni de qué tipo). Y sobre todo está en dejar de mirarnos con pena y con condescendencia porque la única diferencia es que yo sé de lo que hablo y tú no. Que tenga el páncreas externalizado no me hace el mono de circo que te crees que soy.

 

Nos leemos entre pinchazos. Besos dulces.


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