Hijaputilla o como disfrutar del troleo al máximo nivel

Conocéis esas situaciones en las que no puedes parar de reír. Te concentras con todas tus fuerzas. Lo consigues y de repente se oye una especie de pedorreta que no es otra cosa que una carcajada que se te está escapando contra tu voluntad.

emoticonos risa de hijaputillaPues añádele que eso te está pasando junto con otras dos personas, por lo que entras en bucle y es imposible parar la situación (eso de que la risa es contagiosa está más que demostrado).

Pues además añádele que estás en el trabajo y todo esto lo tienes que hacer en silencio o al menos de la forma más discreta posible.

Y sigue añadiendo que soy una  persona que saca el Troll que lleva dentro y se pone en modo hijaputilla y no hay quien me pare vacilando.troll hijaputilla

Cóctel explosivo, ¿verdad? Pues así fue el pasado viernes para mí.

Y por qué os cuento esto, pues porque el motivo de todas estas risas ahogadas era una conversación diabética que no hay por dónde cogerla.

Para que el seguimiento de la conversación no sea muy complicado y por motivos de privacidad (en verdad fue porque les dije que les pondría algún alias y les moló la idea) las vamos a llamar “la de la izquierda” y “la de enfrente” (lo sé, no me he comido mucho la cabeza)

En uno de los pocos momentos que tenemos de relax en el trabajo (la verdad es que la vuelta al cole se ha notado bastante este año y tenemos bastante trabajo) hablando de mitos, leyendas urbanas y chorradas varias en general, le hice el comentario a la de enfrente sí claro, esto es como que la canela cura la diabetes. Pero a mí me gusta más lo de pincharme, soy así de extraña

Ahí ya empezamos con las medias risas, pero el momento cumbre llegó cuando la de la izquierda, que no  había oído bien el comentario (ni el sarcasmo implícito en él) me mira con su carita de buena y me dice: “entonces has dicho que cuando no te quieres poner insulina, tomas canela, ¿no?”

Aunque solo tenía que girar la cabeza 90 º me vi poseída por la niña del exorcista y mi cabeza empezó a girar sin control.

exhorcista hijaputilla

Yo como soy un poco perra, una vez conseguí dejar de girar la cabeza,  en lugar de responder me quedé mirando con cara de interés y diciéndole ajá, cuéntame más, por favor”

En estas, intentaba aguantarme la risa, la de enfrente no podía porque mi cara de hijaputilla era un poema y la de la izquierda fue consciente de que había entrado en mi juego sin darse cuenta y que la iba a trolear un rato (lo sé, soy maligna, jajaja)

cara hijaputillaEn mi maldad suprema de hijaputilla experta que soy solo le decía: sigue hablando, te escucho. Todo esto con la mano apoyada en el mentón y media sonrisa ladeada pugnando por no convertirse en carcajadas.

Intentando arreglar lo que había dicho inicialmente, me dijo la frase más oída por cualquier oído diabético: porque lo que tú no puedes comer es azúcar, ¿no?

La cosa se enredaba para ella y yo estaba disfrutando mucho. A pesar de la cantidad de burradas que me estaba diciendo. Lo sé, soy mala y me gusta.

A todo esto la de enfrente ante la pregunta anterior no se le ocurrió otra cosa que decir: entonces puedes tomar miel, ¿no? Porque la miel es natural, yo la uso en lugar del azúcar.

Ahí ya no pude más y se me escapó una carcajada (en bajo, no olvidemos que estamos en el trabajo) que me tuve que apoyar en el teclado porque se me saltaban hasta las lágrimas.

Ya tenía a las dos cortocircuitadas totalmente. Por mi cara notaban que lo que estaban diciendo eran absolutas barbaridades, pero me estaba riendo tanto que no les respondía a nada y cuando paraba de reír solo les podía decir: oro, me estáis dando oro para la próxima entrada.

emoticono hijaputillaSí, me llamaron perra varias veces. Merecidamente, lo admito.

 

La conversación ya estaba en auge, así que no podía parar ahí, había que seguir listando típicos tópicos de la diabetes y aquí la de la izquierda tomó la voz cantante y sin opción tan siquiera a responder me hizo las siguientes preguntas:

Pero esto que tú tienes, ¿desde cuándo te pasa? (Cara de hijaputilla impasible) Esto que tú tienes, este problema, ¿es de siempre? Esto de no poder comer azúcar. A ver que me entere, tú que no puedes comer. Es que yo cuando entré a trabajar aquí no sabía que te pasara nada, me enteré varios años después y como no sé lo que es pues te pregunto.

Os juro que me costó mucho mantener la compostura, porque la veía que lo estaba pasando mal en el sentido de que quería resolver sus dudas pero el modo de plantearlas la estaba metiendo en un hoyo, y con cada pregunta nueva se hundía más en él.

Como sólo soy un poco mala (bueno, mala no, hijaputilla con práctica en trolear) al final ya le expliqué un poco por encima todo lo que me había preguntado a su manera y por supuesto ya le dejé claro que lo único que no puedo comer es veneno y galletas con veneno y que no tengo intolerancias alimenticias, sólo un poco a la ignorancia mal llevada de los maestros liendre.

En ese momento nos reímos mucho las tres y ambas saben que esto va a ser publicado por supuesto desde el punto de vista del humor, porque fue un momento de humor absurdo total y yo soy muy fan del humor absurdo.

Reír alarga la vida y yo tengo que compensar muchos años de mal control en esto de la diabetes…

hablemos en serio

Lo que me preocupa de todo esto es ver cómo a pesar de toda la información que existe los tópicos y el desconocimiento siguen tan vivos como antes de entrar en la era de la información en la que vivimos donde todo está a un golpe de ratón.

Ahora que escribo esto tengo un regusto agridulce (espero que no me suba el azúcar) porque la batalla de dar a conocer la diabetes y normalizarla a la gente ajena a esta enfermedad, está muy lejos de ser ganada, pero no por ello voy a parar.

circulo azul diabetes

Desde el sarcasmo, el troleo o el modo hijaputilla seguiré informando a todo aquel que tenga el mínimo interés en saber cómo es mi estilo de vida.

La guerra en azul sólo ha empezado y aquí estamos muchos guerreros para hacer visible lo invisible.

Como siempre estáis invitados a dejar vuestros comentarios abajo tanto para alabarme el gusto como para ponerme a parir. Todos sois bien recibidos, salvo el spam.

Nos leemos  entre pinchazos. Besos dulces.


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